Hay palabras
que corren tras
de mí
arrastrando
marismas;
ramaje
enmarañado,
acosado por sus
raíces
hartas de polvo
del ego y del
mundo
con sus brazos
desnudos.
Hay palabras
dormidas
en la oscura
guarida del silencio,
gruñendo
amenazantes
como tigres
hambrientos,
palabras con los
ojos
brillantes de
amenazas
que se abren
como fauces
ante el frío
siniestro.
Hay palabras
calladas,
palabras que no
fueron
y mudas se
escondieron
en el nido del
miedo,
callaron allá al
fondo
creciéndose
hacia adentro,
navegando
sentidos
sin alcanzar su
puerto.
Y hay palabras
de espuma
que no guardan
sentido,
que brotan como
flores
y mueren con el
frío;
oraciones en
vuelo,
amores
expandidos
que aroman desde
adentro
los silencios
antiguos.
Qué vuelo, las palabras
Sombras hechas
de luz,
canto perdido,
juguete del no
ser,
pájaro herido,
sonidos que
consuelan
o que hieren,
criaturas del
amor
y del
olvido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario